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Cuando se trata de bajar de peso hay una constante que es comer menos y más sano. Pero esto no es tan fácil ya que cuando comemos estamos influenciados por muchos factores tanto mentales y ambientales que nos llevan a ingerir grandes cantidades de alimentos, calmar la ansiedad comiendo o sencillamente porque nos sentimos a gusto y relajados en casa o en una fiesta y esto influye en la cantidad, la velocidad y el tipo de alimento que ingerimos. Esto puede transformarse en un gran problema si se hace de forma habitual y continuada ya que cuando nos privamos de esta ingesta constante de alimentos nos entra una gran ansiedad y caemos en un circulo que nos impide mantener las calorías a raya.

Afortunadamente hay algunos trucos y consejos que puedes intentar realizar para ayudarte a comer menos, calmar la ansiedad de comer a todas horas y mantener las calorías bajo control. Si logras este autocontrol puede que con el tiempo te ayude a bajar de peso y mantenerte pase lo que pase.

Cómo calmar la ansiedad y comer menos:

alimentos anti ansiedad

– Come más despacio: Céntrate en cada bocado, mastica despacio y disfruta de la comida de forma relajada, esto puede aumentar la sensación de plenitud y reducir el consumo de calorías. Comienza por averiguar qué tan rápido estás comiendo ( Mide cada comida con un temporizador ). Podrías sorprenderte si descubres que has terminado en 5 ó 10 minutos. Si esto es así intenta que tus comidas duren más tiempo, con el objetivo de que por lo menos duren unos 20 minutos y así calmar la ansiedad y comer menos.

– Utiliza platos, vasos y tazas pequeñas: investigaciones han demostrado que cuando nos servimos la comida en grandes platos, con grandes fuentes y utensilios para servir inconscientemente nos servimos más y por ende comemos más. Intenta comer en los platos pequeños que se usan para la ensalada, así, sin darte cuenta comerás menos y porciones más adecuadas.

– No comas directamente de las fuentes y envases: Nunca comas directamente de una caja de galletas o bolsa de patatas fritas, ya que comerás más porciones de las adecuadas. Prepara primero las pequeñas porciones en un pequeño plato o cuenco. Sírvete primero las porciones en tu plato y no comas directamente de la fuente que está en la mesa, de esta forma tendrás controladas la cantidades y no comerás de más.

– Reconoce tus debilidades: Todos sentimos debilidades por ciertos alimentos y productos. Es la típica comida que no te puedes resistir y que además no puedes parar de comer una vez que empiezas y que incluso comes sin hambre. Lo primero es reconocerlo y pensar en esta debilidad para que tomes medidas para evitar comer en exceso de este alimento o planificar su consumo en ocasiones especiales y de forma medida. De esta forma ve evadiéndolo poco a poco hasta que tengas la fuerza de voluntad para afrontarlo y tenerlo bajo control. Opcionalmente Calma la ansiedad con aperitivos bajos en calorías.

comida familiar

– Equilibra el consumo de proteínas: está demostrado que las proteínas desempeña un papel clave en la regulación de la ingesta de alimentos y sobre el control del apetito, y pueden calmar la ansiedad y comer menos, así las personas que consumen constantemente proteínas recuperan menos peso después de bajarlo de forma importante. Las proteínas ayudan a aumentar la sensación de saciedad, ya que se toma más tiempo en digerir. Cuando te saltas el consumo de proteína en tus comidas, te asaltarán con más frecuencia ataques de hambre y comerás luego en exceso. Así que trata de no saltarte el consumo de proteína en cada comida y merienda. Consume de forma equilibrada varias fuentes de proteínas como frijoles, garbanzos, claras de huevo, carnes magras, pescado y productos lácteos bajos en grasa como quesos, leche y yogurt.

– No te saltes el desayuno: Los estudios demuestran que las personas que desayunan tienen un menor Índice de Masa Corporal (IMC ) y consumen menos calorías totales por día que las personas que se saltan el desayuno completo cada día. Incluso han demostrado que comer más temprano por la mañana lleva a reducir la ingesta total de alimentos en todo el día. Una explicación a esto es que desayunar permite que una persona se sienta con menos apetito durante todo el día. Y es que aquellos que se saltan el desayuno están expuestos a comer más y de forma compulsiva en el resto del día. Para las personas que no sienten hambre a estas horas o no les gusta la sensación de comer tan temprano, podrían empezar por porciones pequeñas y con alimentos fáciles de digerir y que puedas disfrutar de esta primera comida del día.

Con un poco de práctica y fuerza de voluntad, podremos ser capaces de controlar nuestra ansiedad y comer menos. Y recuerda que recortar calorías no significa dejar de disfrutar de una excelente comida o tener hambre constantemente.

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