autocontrol

¿Alguna vez has analizado el diálogo interior que tienes a la hora de comer? Seguro que si lo haces, encontrarás lo que yo he observado en mi; dos corrientes de pensamientos totalmente opuestas. Donde cada corriente tira en una dirección a la hora de tener un ataque de ansiedad.

La primera de estas corrientes de pensamiento:

Es la corriente que nos invita a comer lo que queramos, que nos dice que nos olvidemos de comer sano, que disfrutemos de la comida sin presiones, que no escuchemos a la otra parte de nosotros/as que nos exige comer de otra manera…

¿Te sientes identificado/a? En pocas palabras es una corriente que nos impulsa a satisfacernos al instante comiendo lo que sea. Y después de haberlo hecho nos encontramos con la misma insatisfacción.

La segunda de estas corrientes de pensamiento:

Es la corriente que nos exige que sólo comamos alimentos sanos, que nutramos nuestro cuerpo, que comamos aunque no nos guste, que seamos más rígidos/as con cómo nos alimentamos…

¿Te suena esta exigencia interior? En pocas palabras es una corriente que nos obliga hacer las cosas de una determinada manera y si no lo hacemos nos sentimos culpables.

Nos debatimos entre una corriente de descontrol y otra de control. Y las dos son dos extremos. Porque podemos tener control y ser flexibles, y disfrutar comiendo y estar sanos.

La importancia del autocontrol en nuestra dieta:

comenzar dieta para adelgazar

La verdad que entramos en una espiral de juicios, de culpas y de angustias que nos impide literalmente adelgazar fácilmente. Y realmente he de decirte que ninguna de estas dos corrientes nos ayuda perder peso.

Te habrás dado cuenta que alimentarse es mucho más que ingerir alimentos. La alimentación tiene un componente emocional muy fuerte. Por esta razón creo que es posible unir estas dos corrientes internas de pensamiento; en una nueva y genuina corriente para transformar nuestra alimentación e integrar lo mejor de cada una, como por ejemplo en el Mindful Eating o Alimentación Consciente.

Primero dale al OFF mental para apagar todos tus deberías y ansias constantes. Y observa como existe otra manera de entender la alimentación para no estar en lucha contigo mismo/a.

Con esta nueva corriente integradora de pensamiento, cada plato que comamos nos gustará, será sabroso, lo disfrutaremos y además estará en armonía con la nutrición saludable que nuestro cuerpo necesita.

Un ejemplo rápido y sencillo:

alimentos cabello

Preparar un plato de carne de pollo y ternera con pimientos y cebolla. Sazonado al gusto con cayena, ajo y pimienta.  Es un plato perfecto de proteínas, que elimina el hambre y aporta nutrientes esenciales que tu cuerpo necesita. Además de estar delicioso y ser sencillo de realizar.

Puedes trocear en tiras el pollo y la ternera. Junto con los pimientos rojos y verdes. Y cortar cebolla al gusto. En una sartén antiadherente “freírlo” todo sin necesidad de aceite, aunque puedes verter una cucharada.

Una vez listo agregas las especias al gusto. O también como sugerencia puedes agregar unas cucharadas de tomate frito natural

¿A qué te apetece el plato?

Esta es la idea. Integrar las dos corrientes en una nueva que te permita ir en la dirección que deseas y así la alimentación deje de ser un obstáculo que hacia darte por vencido/a.

Es posible otro diálogo interior que te permita disfrutar comiendo y nutrir tu cuerpo.

Si quieres disfrutar de postres que sean un auténtico placer y a la vez nutritivos. Echa un vistazo al artículo “Postres para adelgazar”.

Pretendo que elimines la tensión constante que tienes a la hora de comer y a la vez observes tu diálogo interior. Date permiso. No te juzgues. No pasa nada que a veces vuelvas a los extremos porque ahora sabes cómo regresar a un verdadero equilibrio con tu alimentación.

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