bajar de peso rapido

Probablemente al intentar bajar de peso de forma rápida has escuchado cosas o teorías que te han llevado a tener dudas o a desconfiar. Tal vez estés leyendo un libro de  nutrición obsoleto. O el del gimnasio te viene con un plan de fitness especial basado en algunas teorías que afirman funcionar siempre. Podríamos incluso haber estado mal informados sobre algún habito en concreto.

Los siguientes mitos han existido desde siempre e incluso se utilizan como bandera para la promoción comercial. Los supuestos beneficios de estos mitos se han pasar como verdades universalmente acordadas para las generaciones, pero investigaciones recientes expone estas “verdades” como falacias:

– Los ejercicios cardiovasculares de intensidad constante son la mejor estrategia para la pérdida de grasa

Por alguna razón, la gran mayoría de la gente cree que el ejercicio cardiovascular, como correr larga distancia, en bicicleta o incluso caminar en la cinta, es la clave para la pérdida de grasa.

Los ejercicios cardiovasculares de baja intensidad a lo largo del tiempo pueden ayudar a perder peso, pero una cantidad significativa de peso será muscular. Y cuanto menos músculo tiene nuestro cuerpo, más grasa vamos a almacenar.

La razón de esto se debe a algo que se llama la tasa metabólica basal, que es el número de calorías que tu cuerpo quema en reposo para apoyar la masa muscular magra. A medida que la cantidad de masa muscular de tu cuerpo aumenta, también lo hace la tasa metabólica basal.

Una mejor alternativa a los ejercicios cardiovasculares de baja intensidad son los entrenamientos con intervalos de alta intensidad. Este es un método de ejercicios cardiovasculares durante el cual se alternan períodos de trabajo intenso (como carreras de velocidad), con períodos de descanso. Mantener un esquema de ejercicios de este tipo quema más calorías, mantiene tu metabolismo elevado durante más tiempo, y es mucho más eficiente a lo largo del tiempo.

Un estudio demostró que los entrenamientos con intervalos de alta intensidad fueron 9 veces más efectivos en la quema de grasa en comparación con los ejercicios cardiovasculares de baja intensidad. La razón de esto era el exceso de consumo de oxígeno post ejercicio, el cual seguirá quemando calorías hasta 48 horas después de su entrenamiento.

– No comer después de las 18:00 horas

Vivir en un mundo donde no se puede comer por la noche significa que no puedes disfrutar de las comidas con tus amigos y familia. Este mito restrictivo de horario es otra de las razones por la qué tantas personas se desaniman cuando escuchan la palabra “dieta”.

El hecho es que el consumo de demasiadas calorías provoca aumento de peso, independientemente de la hora en que sean consumidos.

Un estudio recientemente realizado por investigadores italianos compara comer más temprano en el día (10 am) a comer más tarde en el día (18:00). En el estudio no se observaron diferencias en la pérdida de peso entre los dos grupos, pero la quema de grasa fue mayor en las personas que realizaban sus comidas después de las 18:00.

Otro estudio realizado por investigadores israelíes demostró esta teoría cuando compararon a las personas que comieron carbohidratos en la mañana, y los que se los comían por la noche. Los comedores de carbohidratos durante la noche quemaron más grasa y experimentado menos hambre durante el día.

La razón de esto es la hormona de crecimiento.

La hormona de crecimiento es una hormona poderosa que controla la cantidad de grasa que quema el cuerpo, y la cantidad de músculo que construye. Sus picos de hormona de crecimiento crecen en la noche mientras duerme, y se apagan en el momento en que tengas tu primera comida del día.

– El desayuno es la comida más importante del día

Al momento de comer tu primera comida del día, tu cuerpo crea una expectativa de calorías. Al iniciar esas expectativas a primera hora de la mañana, va a crear una ventana de alimentación enorme para su cuerpo. Cuanto más calorías consumes, más calorías va esperar tu cuerpo. En otras palabras, cuanto menos se come, menos hambre sientes.

Además de la expectativa de calorías adicionales causados ​​por el desayuno, comer a primera hora de la mañana ralentiza la producción de las hormonas que controlan la cantidad de grasa que almacena, y la cantidad de masa muscular que construyes. Así que un gran desayuno copioso, no es de importancia, y hasta cierto punto no nos beneficia del todo.

Esta nueva teoría sobre el desayuno es la razón por la cual el ayuno intermitente es el concepto de dieta más discutido en Internet en estos momentos.

– Comer cada 2-3 horas acelerará tu metabolismo

La teoría detrás de esto es que comer más a menudo aumenta el ritmo metabólico, lo cual es cierto. Pero esto no necesariamente promueve la pérdida de grasa.

No hay estudios que prueben esta teoría popular, pero se demuestra que es errónea.

Investigadores franceses encontraron que “no existe evidencia de una mayor pérdida de peso” cuando se come con más frecuencia. A los participantes de este estudio se les propuso comer 2.000 calorías por día. No hubo diferencias en la pérdida de grasa entre los que comían cuatro comidas de 500 calorías, y los que hicieron dos comidas de 1000 calorías.

Otro estudio reciente en  Canadá comparó personas que comían tres comidas al día con los que comían seis comidas al día. No hubo diferencia en la pérdida de peso. La única diferencia era que las personas que comían tres comidas al día consumen menos calorías, reportaron sentirse más satisfechos, y sentían menos hambre.

Comer cada 2-3 horas es cómo desarrollar hábitos alimentarios poco realistas, hay que llevar un Tupperware a todas partes, y el estrés que nos produce el olvidarnos comer a una hora determinada.

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